miércoles, 25 de febrero de 2015

Salud y aprendizaje en TV

Ramón Mandado, especialista en Problemas de Aprendizaje, Atención y conducta, Explica en TVE Como Se CORRIGE la dislexia y los Problemas de Aprendizaje, A través del Método Sya y de la Grafoterapia Racional.
Estás Técnicas suponen Una auténtica revolución en la evaluación, Tratamiento y Corrección de las Dificultades de lectura, escritura, Cálculo, comprension, memoria, Atención o conducta.


TVE Muestra El Trabajo de Ramón Mandado en La Solución de la dislexia, disgrafía y discalculia.


Grafoterapia Corregir Parr TDAH, dislexia y Problemas de comprension, memoria o conducta.

http://www.saludyaprendizaje.com

miércoles, 11 de febrero de 2015

Rutina

Supongo, que hablar siempre de lo mismo cansa. Es normal. Todos tenemos algún tipo de problema, y el mío, no es mejor ni peor que el de otros. Por ello, como ya he comentado en otras ocasiones, solo hablo de dislexia refugiado en el marco de mi blog. Así, me hago oír por los que me desean escuchar sin molestar a los que no me quieren oír. Y si, a pesar de ello, hay retractores que no pueden resistir el morbo de leer mis escritos, pues nada, que le voy a hacer. Se agradece el detalle, o la molestia, según se mire, pero a parte de lo expuesto ahí queda la cosa, no a voy vivir sin vivir en mí por el hecho de que piensen de un modo diferente.

Cuentan, que cuando repetimos a diario, un comportamiento o una idea, se crea un enlace neuronal, que, no solo almacena dicha información, sino que, además, se reafirma a medida que seguimos reiterándonos en dicho acto o idea, hasta el punto, de ser casi imposible romper la supuesta unión. Si esto es cierto, como es posible que yo repita hasta la saciedad, tanto mental como escrita las normas ortográficas, y estas, aún pareciendo estar afianzadas, se evaporen de mi memoria como si nunca me las hubiese aprendido. Sé, porque lo he leído, que el cerebro es sabio, y todo aquello que no utiliza lo elimina, desenlazando las neuronas que lo almacenan, pero no creo que ese sea mi caso. Pues, yo le doy un uso diario a lo que deseo recordar. Esa, es una buena cuestión a plantease, si eres un estudioso de la Dislexia. ¿Cabe la posibilidad de que esta esté estrechamente relacionada con la solides de dichos enlaces?... Desconozco la respuesta, pero sí alguno de los que pasáis por este blog tiene algo que decir al respecto, le agradecería que dejara su opinión en los recuadros de comentarios, al final de la publicación.

Por lo que he ido leyendo, a partir del momento en que descubrí que era disléxico, esta, puede ser originada por varios factores. Tenemos el estrés visual, las mutaciones originadas por el genoma del cerdo, la inactividad de la parte del cerebro encargada del lenguaje, los defectos en la migración neuronal, deficiencias del hipotálamo, el gen KIAA0319 y el del cromosoma 6, denominado DCDC2, etc.…

Admito, que es alentador, ver que hay gente comprometida con la causa, trabajando con ahínco en entender y solucionar esta anomalía invisible, si es que se puede considerar así. No obstante, para los que tenemos que vivir con ella, las soluciones a largo plazo, no son precisamente estimulantes. El que no hallen ¡ya! una forma de hacer que el cerebro responda como uno desea que lo haga, desquicia. Hace que me enfade conmigo mismo más de lo que quisiera. Se me escapa el tiempo de las manos. Cada día que pasa, es un día perdido, batallando por obtener una normalidad relativa que parece que nunca voy a alcanzar.


Me deprimo, pataleo, resurjo de mis cenizas, golpeo a mi enemigo, veo la luz de la esperanza a las puertas, yerro en mi empreño y me vuelvo a deprimir. Así, día tras día, atrapado en un círculo vicioso que pocos pueden comprender. Más de uno me diría: - Acepta que eres imbécil y deja de sufrir. - Es posible que tengan algo de razón, no obstante, nací tozudo. Para lo bueno y para lo malo. No me planteo si es un defecto o una virtud. Lo que realmente me interesa, es que, si digo que soy capaz de hacer algo, es que soy capaz de hacerlo. No busco convencer a nadie, más que a mi mismo. Yo soy mi propio adversario. Solo cuenta, el concepto que tenga de mi mismo y el nivel del listón que me haya puesto. Mejorar mi marca es mi obsesión. Es un reto personal e intransferible. Nada de lo que puedan hacer o decir los demás puede repercutir en esta batalla interior, ajena de por vida al entorno en el que habito. Pues, como le oí decir a un compañero de viaje: Solo el que la padece sabe lo que se siente.

Un cordial abrazote, a día del señor de 2014