martes, 26 de octubre de 2010

Volver A Casa. (Letra de canción) 2001

No dejes de mirarme de ese modo, me gusta percibir tu interés por mí, flotar en esa atmósfera que nos abraza y nos aísla de su entorno. Me llena de gozo clavar mis ojos en tus luceros, grandes, redondos, llenos de vida. Y que de tus labios brote esa sonrisa cálida, amplia, limpia y sincera.

No, no te imaginas la vida que me inyecta el estimulo de tenerte cerca. Confías en mí, dejas abierta la puerta, ¡oh, Dios!, ¿qué debo hacer ante esta propuesta?, no dudo por dudar, sólo busco respuestas. Sin decir nada se ha dicho todo, la empatía es tal que asusta, desconcierta.

Esa predisposición a apoyarme, ese estar ahí cuando me doy la vuelta, es como si siempre hubiésemos estado juntos y sin darme cuenta me veo nuevamente clavándote la mirada, abstraído por tu belleza, abstraído por tu belleza.

¿Por qué has tardado tanto en encontrarme?, de haber sabido que me buscabas hubiese dejado algunas pistas. Se te ve tan frágil y a la vez tan divertida, me pregunto qué más encierras en esa caja que escondes en el alma, objetivo principal en esta mi cruzada. Encontraré el Grial y beberé de él como lo hice antaño cuando éramos un solo ser.

Por fin he hallado la pieza que faltaba en mi rompecabezas. Nadie me lo ha dicho, tan solo lo sé. No necesito preguntas, ni necesito respuestas, sé que eres tú, con una certeza tal, que nubla cualquier atisbo de duda.

A tu lado respiro aroma a hogar. La familiaridad con la que nos tratamos, la naturalidad con la que hablamos y esta claridad de pensamiento, me hace sentir, dentro de mí, que he vuelto a casa y de ella no volveré a partir. Y de ella no volveré a partir.

Ilustración ©MarcoASantanaS

yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

Ser Quien Soy (Letra de canción) 1997


Hoy, amor, no puedo luchar, me fallan las fuerzas, necesito escapar. ¿Por qué me atormento sin necesidad? Quisiera ser malo para poderte odiar, pero no me quedan ganas más que de olvidar, y es que es tan, tan difícil volver a empezar, subir los peldaños de la eternidad, y abrazar a la diosa de la libertad, mi musa anhelada, mi Afrodita, mi bien, la luz de mi vida, la que me guía hacia el mar, tan azul, tan inmenso, tan bello, y al final no me queda nada, más que lamentar que soy un soñador, que nunca aprenderá a ser más impulsivo a la hora de amar. Quizá sea mi condena, mi sino, que más da. Estoy en un laberinto y no puedo escapar.

Ríes y danzas ante mi condena, llevas las riendas de mi corazón, y yo me revelo porque no soporto que cortes mis alas, mi vuelo hacia el sol. Soy digno de amar porque no traiciono y me consta que soy honesto al amar, pero temo hacer daño a quien me desea y eso me encadena me roba libertad.

Ser quien soy o sólo ser la marioneta que danza a tu son. Ser quien soy o sólo ser una persona cansada que sólo sabe ceder. Ser quien soy o sólo ser menos de la mitad de lo que pude llegar a ser.

Hoy, ya vez, no puedo seguir. Las dudas me ahogan, me mata fingir que aún sigo siendo un hombre feliz. ¿Por qué continuar con esta rutina? He de rebelarme contra su doctrina, que se alimenta de mis horas, que me roba la vida. No soy quien tú piensas, ni finjo, ni lo intento, olvida el pedestal. No soy un ídolo muerto. Soy una persona que escapa de tus tormentos, tu inseguridad, tu falta de cordura; que Dios me proteja si fallo en el intento de ser yo mismo, no uno de tus proyectos, arcilla en tus manos para aplastar en cualquier momento, y morir sin saber si el amor es algo bueno, y morir sin saber si merecía el esfuerzo.

Ríes y danzas ante mi condena, llevas las riendas de mi corazón, y yo me revelo porque no soporto que cortes mis alas, mi vuelo hacia el sol. Soy digno de amar porque no traiciono y me consta que soy honesto al amar, pero temo hacer daño a quien me desea y eso me encadena me roba libertad.

Ser quien soy o sólo ser la marioneta que danza a tu son. Ser quien soy o sólo ser una persona cansada que sólo sabe ceder. Ser quien soy o sólo ser menos de la mitad de lo que pude llegar a ser.

Ilustración ©MarcoASantanaS


yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

lunes, 25 de octubre de 2010

Canción: Como Jamás Te Amé 2001 4/C


Mírame y verás que no soy perfecto que errar es normal en mí. No es fácil decir lo siento aunque mí objetivo sea hacerte feliz. No me recuerdes que el orgullo es un mal aliado, ya que hoy, como puedes ver, intento derrotarlo y apartarlo para que tú me puedas ver. Mira que me rompe el corazón saber que te he perdido, más ahora has de entender que si me llamas volveré contigo, y ten presente que te amaré como jamás te amé. Como jamás te amé, así te amaré, como jamás te amé. Como jamás te amé, como jamás te amé, así te amaré como jamás te amé.

Tan solo lucho por lo que una vez fue mío aunque el concepto de poseer pierda sentido, que voy a hacer, prometo amarte como jamás te amé. Juro que nada romperá esta promesa ya que de los errores se termina por aprender, y aunque el camino no sea fácil sortearé los obstáculos hasta alcanzarte, mientras sueño con tu sonrisa en un cálido abrazo que me hará renacer, ya que si me llamas volveré contigo, y ten presente que te amaré como jamás te amé. Como jamás te amé, así te amaré, como jamás te amé. Como jamás te amé, como jamás te amé, así te amaré como jamás te amé.

Ilustración ©MarcoASantanaS

yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

Acariciar Tu Corazón (Letra de canción) 2002




Sólo soy lo que ves, un simple cantautor, un hombre, una guitarra, un poema, una voz, abrazado a su instrumento entonando una canción. Soy el eco de las salas de poca audición, donde las birras y el bullicio nos nutren y dan calor alimentando la velada a golpes de corazón.

Y hubo un tiempo, en el cual, solía soñar con alcanzar cierta posición en el mundo de la canción. No obstante, los sueños, sueños son. Ahora me limito a vivir y a disfrutar del ambiente que crea la brisa, la riza y mi gente en atmósferas distendidas donde las miradas sinceras hacen migas. Y el valor de esos momentos no tiene precio. La intimidad, el cariño, lo cotidiano, todo eso, me impregnan de su aroma que en verdad vale más que cualquier sueño. Pero las musas inclementes me atormentan noche y día, taladran mi cabeza la llenan de poesías me recuerdan que soy un transmisor de sus alegorías. Y aquí me tienen, me guste o no, dando rienda suelta a esa ebullición de sentimientos, historias e ideas que las musas incrustan en mi sesera.

Más, quién soy yo para negarme a esas peticiones, delirios inocentes sin malas intenciones, que me enriquecen y me encumbran cuando escribo e interpreto mis canciones. Y hoy te las brindo con mi estílo peculiar, sin ánimo de lucro, sin gloria ni ambición, pues sólo anhelo llegar a acariciar tu corazón.

Ilustración ©MarcoASantanaS

yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

Lo Que Pudo Pasar (Letra de canción) 2002


No sé, no tengo nada que decir ni que explicar. Sólo sé que no te puedo olvidar. Ya ves, el tiempo no ha sabido borrar que una vez me hizo sentir que formaba parte de ti, que a tu lado estaba mí lugar. Y ese secreto a gritos, esa melancolía, me roba la vida, se bebe mis recuerdos, consume mis días y aún no eres mía. Más, que puedo hacer, si hoy en tú corazón ya no queda hueco para mi amor. Gritaré a los cuatro vientos que existió un tiempo en el cual la ternura empapaba la atmósfera, estrechando los encuentros, las miradas que se cruzan, alimentando corazones que insatisfechos se buscan. Alimentando corazones que insatisfechos se buscan.

Ya sé, la vida suele ser así: unas veces te hace sonreír y otras te hace sufrir. Allí donde estés quiero que sepas que en mí corazón, siempre habrá para ti un pequeño rincón. Un espacio infinito, casi divino, para otros, prohibido, el único lugar donde nuestro amor siempre estará vivo. Vedado a otros ojos, sí, pero no a los míos. Un universo de recuerdos, ecos del ayer que el pasado esconde, imágenes estáticas, fundidos del alma, instantes robados al despuntar el alba. Son estas y otras razones las que a mi corazón te acompañan. Plantan guardia y te protegen de lo que a la memoria empaña. Son estas y otras razones las que a mi corazón te acompañan. Plantan guardia y te protegen de lo que a la memoria empaña. 

Quizá, al igual que yo, suelas pensar en lo que pudo pasar y no pasó.

Ilustración ©MarcoASantanaS


yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

Un Pasaje Al Cielo (Letra de canción) 2002

Escúchame, no te voy a perder, si tú te vas, te seguiré, ten presente que te seguiré, y en tus huellas yo pondré mi pie mientras me guías al amanecer.

Ayer compré un pasaje al cielo para ir de la mano de mi tesoro más preciado, la única mujer que he amado, cuyo dolo hoy no cabe en mi abrazo, que Dios me ayude a sosegarlo.

Y en los valles del cielo acariciaré tu pelo y con una mirada te diré que te quiero. Y esos labios tuyos se verán color de fresa y yo los besaré ante tu sorpresa.

Todo ese amor será de puro corazón, y no, no habrá mas dudas que nublen su hermosura, porque en ese lugar sólo se podrá amar sin fin.

Explicaré a los que dejo atrás, que si tú no estas, que si no tengo tu amor, no me podré quedar. Con mi pasaje te seguiré, vayas donde vayas, allí estaré.

Tengo un pasaje al cielo, por si coges el vuelo, no quedarme atrás gritando en soledad lo mucho que te anhelo, gritando sin cesar, ¡Dios, cuánto te quiero!

Y en el reino del amor ya no habrá dolor, mis abrazos siempre tiernos arrullarán tus sueños; en un cielo rosa lleno de mariposas tú serás la reina de todas las cosas.

Siempre estaré contigo, te haré sonreír, no espero nada a cambio, solo verte feliz. En tu reino del cielo, todo lo que yo quiero está en ti.

Por ello hoy, si tú te vas, te seguiré. Tengo un pasaje al cielo y lo utilizaré; tengo un pasaje al cielo, no te perderé.

Ilustración ©MarcoASantanaS
yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

El Arte De Mirarte (Letra de canción) 2003



Hallas una piedra preciosa, y sin dudarlo ni un segundo, te detienes a observarla. Sin apresurarte, analizas su forma, te dejas llevar. Te rindes sin oponer resistencia, permitiendo que dicha visión, te embelese, te embriague con su esencia. Qué puede haber de malo en comparar dicha acción, con el hecho de observar a una mujer hermosa, cuando esta no se percata de ello. Si dicho acto se hace sin lujuria. Sólo con el corazón. Sin ir más lejos. Cuántas aves hermosas surcan nuestro cielo en envidiable libertad, siendo observadas por las miradas curiosas, de aquellos que nacimos condenados a vagar por el mundo apoyando los pies en la tierra. Qué puede haber de malo, en querer sentir que tu cuerpo flota, que por unos instantes el ser sea abducido a las estrellas, y en cuestión de minutos, creer poder estas a la altura, de esas aves terrenales, que pasean y habitan en las nubes de nuestros sueños más delirantes, fantasías que nunca llegan a saciarme en el arte de mirarte.
Ilustración ©MarcoASantanaS 

yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

Emociones Compartidas (Letra de canción) 2003



Miradas de complicidad, soledad en compañía, silencios que nos hablan de lo cotidiano, de la vida. Caricias furtivas, contactos sutiles, roces inesperados, que complacen y transmiten. Sensaciones nunca dichas, intimidad indefinida, sentimientos reservados para el “ tête à tête” y el día a día.

Acto involuntario que refresca y armoniza, renovando el aire con el soplo de la brisa. Sintoniza las miradas, acompaña a las sonrisas. Nos hablan de lo invisible. Nos hace tocar lo intangible. Y aunque carece de olor, crees inhalar su aroma. Cuando lo reclamas se evapora. En silencio te abandona.

Gusta de esconderse cuando lo buscas y de hacerse notar cuando lo ignoras. En cierto modo lo es todo y nada. No es la muerte, no es la vida, es ambas. Es estar juntos respirando, pisar con fuerza día tras día, saboreando los segundos sin dejar la menor miga.

Cuánta fuerza contenida, cuánta pasión que no halla salida. Qué nos mueve a sentir ese vaivén, ese estar o no estar, ese ser o no ser. Tormenta de emociones que impacta en nuestra alma, que nos lleva de la mano por senderos que desgastan, liberando a nuestro ser de la carcasa que lo aplasta y brindando a favor de ese algo que en silencio nos acompaña.Y nos recuerda cada día que bien mirado no somos nada. Sólo un producto del amor, que hoy se enciende y mañana se apaga. Como una estrella fugaz en un oscuro océano salpicado de luciérnagas.

Aun Sigo Siendo Yo (Letra de canción) 2003



El alma es intemporal. No conoce el desgaste del tiempo, ni se deja amedrentar por él. El cuerpo es una carcasa que se deteriora con las inclemencias del transcurso de los años. El alma es la ascensión a lo divino. El cuerpo es la prisión que la reprime, el lastre que la frena, el ancla que la limita. Que desalentador resulta ver mermar el estado físico, a un después de haber tomado conciencia de la inmensidad del todo que nos ampara y nos rodea. A fin de cuentas, no dejamos de ser entidades terrenales, temerosas de lo desconocido, curiosas insaciables e inexplicablemente valientes a la hora de afrontar nuestra ineludible muerte. Nuestro apego a lo terrenal nos nubla la razón. Nos hace creer que lo externo, lo tangible, lo visible es lo único que es cierto. Lo terrenal es la llave que da dos vueltas al cerrojo que nos priva de la auténtica libertad. Y el alma, al verse retenida en ese habitáculo, grita aterrada a trabes de las ventanas de la mirada, anhelando ser atendida y reconfortada por otras entidades igualmente atrapadas. Sí, aun sigo aquí. Aunque no lo creas sigo siendo el mismo.

Aunque mi cuerpo ya no sea el que era sigo siendo yo. Sí, aun sigo aquí, aunque te cueste aceptarlo. Aunque no consigas hallar en mi al adolescente que una vez te amo. Sí, aun sigo aquí. Embriagado por los mismos sentimientos que una vez afloraron en mí. Sí, aun sigo aquí. No dejes que tus ojos te engañen. Soy el chico que te enamoro. Soy el chico que aún te dice. Tomando tu mano en su corazón: - Te quiero, te quiero, te quiero… (Bis)

Ilustración ©MarcoASantanaS