miércoles, 15 de febrero de 2012

Haciendo Balance

Viajar en una botella con un timón meramente decorativo es algo desconcertante, por no decir inusual. Fijar un rumbo con semejante artefacto es toda una proeza. Se dan muchos palos de ciego antes de obtener un pleno, y estos, son más bien escasos. Dar en la diana sin los recursos apropiados es una autentica lotería. Pero claro, mientras sea la caprichosa marea la que marque la trayectoria, difícilmente, podré cambiar esta situación.

Comencé el blog con una idea clara y una finalidad concreta, pero una vez zarpé, adentrándome en las nutridas aguas del ciberespacio, los vientos y las mareas me vapulearon a su antojo. Haciéndome comprender, que estaba más perdido de lo que creía en un primer momento. Que esta cruzada en la que me había inmerso me venía demasiado grande. Pero que podía hacer, ya era demasiado tarde, una vez me alejé de la costa, a merced de las mareas, no había vuelta atrás. Solo me queda ser consecuente con mis actos y seguir adelante sin volver la vista atrás.

Sí, señores, hacerse el gallito, en un momento de exaltada gallardía tiene sus efectos secundarios. Me lance a dar mandobles a las letras pero estas no han resultado ser tan sumisas como esperaba. Si eres disléxico o no, les trae sin cuidado. Lo suyo, es defender los ritmos, las estructuras, las normas. Y todo aquel que no las cumpla, voluntariamente o no, es considerado un agresor en potencia. Una entidad hostil que a de ser erradicada. Por lo que, ante el primer signo de incoherencia en su uso, estas, cierran las puertas de sus secretos con infinidad de candados, y uno, ha de estar muy diestro en el arte de la cerrajería para ganarles terreno.

He de admitir que ese no es mi caso. No, esta no es una tarea nada fácil. Se me hace cuesta arriba. Para que negarlo. Pero me comprometí conmigo mismo a hacerles frente sin desfallecer. Por ello, sigo aquí, un día más, dando el parte en mi diario de bitácora. Santo Grial de todo navegante que se precie de serlo.

Haciendo balance, sin plantearme si estoy siendo demasiado exigente conmigo mismo, creo que no he avanzado demasiado. Raro es el día que no encuentro errores. Agradezco, de corazón, las observaciones de algunos seguidores. Sé, que teclear deprisa suele dejar algunas sorpresitas. O que, si abusas de los correctores automáticos, estos, tienden a cambiar palabras correctas por incorrectas, porque están concebidos para corregir en base a la similitud de las palabras sin tener en cuenta su significado. Pero son pocos los momentos en los que me puedo sentar a escribir sin prisas, y me cuesta prescindir de los correctores, porque, pese a sus defectos, me ayudan enormemente a descubrir los míos.

Lo que realmente me descoloca, es tener que leer un texto infinitas veces para descubrir menos de la mitad de los errores que cometo. Que mi vista surque, una y otra vez, renglón tras renglón, lo escrito sin percatarse de esos detalles anómalos tan cargantes. Y lo que es peor, como es posible, que no me de cuenta cuando los estoy escribiendo. ¿Será que por pasar demasiado tiempo navegando en una botella no me llega el riego a la cabeza? Si ya me lo decía un amigo: - ¿Cómo se te ocurre viajar en una botella? Las botellas, no están pensadas para navegar, no transportan personas, mas bien, están pensadas para transportar líquidos. Lo suyo, es embriagarnos con los elixires que suelen portar, o refrescarnos cuando la sed reseca nuestra garganta. ¿No te vendría mejor una balsa? A fin de cuentas, no es eso lo que usan los Náufragos.

En fin, como nuevo objetivo, me he propuesto comenzar una historia, dentro del marco de la fantasía, como es habitual en mí, y ver hasta donde soy capaz de llegar. Veremos que pasa. Por otro lado, sigo intentando subir mis canciones en mp3 para que las podáis oír. Conseguir equilibrar las pistas para que no salgan descompasadas me está costando lo suyo, pero no me rindo, tarde o temprano daré con el modo de ajustarlas.

Un cordial abrazote.
Ilustración ©MarcoASantanaS 
Safe Creative #1202151085229

No hay comentarios:

Publicar un comentario