jueves, 24 de mayo de 2012

Spanisch.pdf


He encontrado casualmente un documento PDF que habla sobre la Dislexia en Internet. Tiene como nombre “Spanisch.pdf” lo cual me hace pensar que quizá está traducido del Ingles. El caso, es que me ha gustado y como no he podido localizar la Web de la que proviene, me he tomado la libertad de publicarlo en mi Blog. Confío en no estar molestando a nadie con ello. Personalmente, me encantaría saber quien es el autor.

Un cordial abrazote y que os sea de provecho.


Una persona disléxica con una buena o mediana inteligencia percibe su entorno a causa de sus capacidades parciales de manera diferenciada; su atención disminuye con respecto a los símbolos – como lo son las letras y las cifras – porque percibe diferentemente a las personas no disléxicas. Por eso se presentan dificultades cuando aprenden a leer, escribir y calcular.
Dr. Astrid Kopp-Duller


Cada uno de nosotros puede estar satisfecho de tener una persona disléxica como amigo. Las personas disléxicas son muy creativas y tienen capacidades técnicas enormes (unos niños disléxicos me han instalado correctamente mi ordenador y han demostrado mucha paciencia en explicarme todo).

En general, los disléxicos tienen un espíritu de justicia muy pronunciado lo que en este tiempo es algo muy importante. Una persona disléxica es un amigo fiel para toda la vida.

Muchas veces la dislexia se confunde con un problema en la lectura y en la ortografía. Pero no es lo mismo, sobre todo en la manera de tratarla.

Procuramos elaborar la distinción:

Un problema de lectura y escritura puede ser originado por razones físicas y psíquicas, por razones familiares. Puede ser atribuida a métodos de enseñanza no favorables o puede ser debido a una falta de enseñanza o por ser menos dotado.

En cambio la dislexia está condicionada genéticamente; - existe ya una disposición al nacer. Como esta predisposición se desarrollará, depende del entorno individual. Si el niño disléxico encuentra condiciones que corresponden a sus exigencias no se producirán problemas serios en la escuela.

Es muy importante diagnosticar la dislexia a tiempo. Ya se muestran ciertos indicios durante la etapa preescolar.

El andar a gatas es importante para el desarrollo de la coordinación de la lectura y la escritura. Se puede constatar que muchos disléxicos han pasado por alto (han suprimido) esta etapa o lo han desarrollado poco. En la mayoría de los casos esos niños se mueven hacia atrás o de un lado a otro.

Es importante observar bien a esos niños por si hay otros síntomas para la existencia de una dislexia; como la dislexia es génetica hay que saber si uno de los padres o parientes tiene una predisposición a la dislexia.

Cuando en la etapa de la escolarizaciòn hay problemas en la lectura, la escritura y / o en el cálculo es importante ocuparse de las dificultades sin perder tiempo.

Normalmente un aumento de deberes no lleva consigo una mejora considerable para el niño, sino frustraciones enormes para él y para todos los miembros de la familia.

Ya sabemos que la dislexia no es una enfermedad, tampoco una minusvalia y que los niños disléxicos ni son holgazanes ni tontos.

Me ocupo de los niños disléxicos y muchas madres vienen a consultarme.

En poco tiempo se puede constatar cuales son las percepciones sensoriales que se acentuan de una manera diferente y que deben ser entrenadas. Y esto se hace mediante un test-computadora o con otros medios como juegos en el caso de que los niños no sean a la altura de manejar la computadora.

La primera parte del test se ocupa de la capacidad de guardar la atención.

La segunda parte se concentra en la vasta gama de las capacidades sensoriales que son necesarias para leer, escribir y calcular.

Esas son:

La capacidad óptica para diferenciar – es la capacidad de percibir conformidad y nonconformidad y poder distinguirla.

La memoria óptica – es la capacidad de retener lo visto, memorizarlo y reproducirlo en caso necesario.

La ordenación visual – es la capacidad de ordenar las impresiones visuales siguiendo un orden.

La diferenciación acústica – es filtrar palabras determinadas de lo oído o diferenciar palabras parecidas.

La memoria acústica es la capacidad de retener la frase entera, palabra por palabra.

La orientación en el espacio – es la capacidad de valorar las estructuras en el espacio y en el tiempo, en las unidades y en las cantidades.

El esquema corporal - es la capacidad de valorar su cuerpo (como por ejemplo distinguir su derecha e izquierda…)

Después de una interpretación del test se puede constatar cuales serán las percepciones sensoriales que deben entrenarse y desarrollarse.

Si en este campo hay un problema, se habla de una dislexia primaria.

En el caso de que el niño haya sobrepasado su límite de esfuerzo por haber exigido demasiado o por ser incomprendido, se produce una perturbación en el comportamiento – siendo así, se habla de una dislexia secundaria.

Es mucho más difícil curar la dislexia secundaria.

Por eso es importante ayudar a los niños afectados lo más rápido posible para eliminar problemas más complejos que puedan surgir (en el campo psíquico).

Esos niños necesitan rapidamente perspectivas de éxito para crear confianza en ellos mismos.

La cooperación entre padres, maestros / profesores y terapéuta es muy importante para que el niño sienta que no esta solo con su problema.

¡Declaraciones como „tienes que hacer más deberes“ o „esperamos que se mejore“ son inadecuadas!

La aclaración de los errores es otro hecho importante – hay que distinguir entre faltas de ortografía y errores de percepción.

En los trabajos de niños disléxicos hay en primer lugar los errores de percepción.

En el momento de escribir o de leer no se dan cuenta de esos errores a causa de sus percepciones sensoriales diferentes. Esos errores de percepción se originan muchas veces al escribir palabras bien conocidas o palabras que se utilizan con frecuencia.

Hay toda una serie de errores de percepción que pueden ser:

Una supresión de letras

Una adición de letras

La sucesión de letras constituye un problema

Una confusión de letras ópticamente parecidas ( d / b…)

Una confusión de letras acústicamente parecidas ( t / d, g / k …)

El alargamiento o la precisión de letras

Errores causadas por problemas de memoria – palabras corrientes se escriben de distintas maneras,

Palabras que se repiten en un mismo texto se escriben de varias modas.

El problema básico de los niños disléxicos es la desviación del pensamiento al leer, escribir o calcular.

Por eso es necesario mejorar la atención.

Desarrollar una mejora de las percepciones sensoriales en el campo de la lectura, de la escritura y del cálculo.

Pero también es esencial hacer ejercicios adecuados porque cada uno de los disléxicos tiene una sintomatología individual de las faltas.

¡ La terapía individual es el único modo adecuado para ayudar!

Todo lo que el disléxico puede asir en las tres dimensiones le facilita la comprensión y por supuesto el traslado cuando trabaja con letras y cifras. Así es buena cosa trabajar con plastilina o algo parecido – es divertido y además muy eficiente.

Por añadidura, es indicado trabajar familias de palabras y campos semánticos enteros en lugar de la introducción de palabras aisladas.

El ordenador es muy eficaz en el entrenamiento de niños disléxicos. Se nota siempre que ellos tienen acceso fácil a este medio. Aparte de eso la computadora ofrece un programa de corrección.

Los niños disléxicos necesitan mucha comprensión y bastante tiempo, de esta manera ellos también aprenden a leer, escribir y calcular como todos sus compañeros de clase. Sería erróneo y absurdo enviarles a un centro de educación especial.

Lo importante es romper con los prejuicios en cuanto a la dislexia y aceptarla como tal. En muchos casos la dislexia constituye un talento.

Ilustración ©MarcoASantanaS 
yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

miércoles, 23 de mayo de 2012

Peligros


El problema de dejar volar la imaginación, es que una vez que empiezas ya no puedes parar. Las ideas te bombardean en todo momento, sin horario ni calendario. Sin dar tiempo a expresar unas antes de ver surgir otras. Cayendo sobre ti en una sucesiva lluvia de flases que te transportan a años luz de la realidad. Corriendo el riesgo de ser abducido por esos mundos paralelos, haces un esfuerzo soberano para no dejarte arrastrar complaciente por esa sugerente evasión sin retorno, más allá, del tedioso mundo en el que habitas.

Como veis, este viaje en botella, en el mar de la vida, no está exento de peligros. Requiere más pericia de la que se intuye a primera vista. La mar, sea del tipo que sea, es traicionera. Cualquier navegante que se precie de serlo os lo puede confirmar. Por ello, conviene ir ligero de equipaje, ya que, el exceso de carga en cualquier viaje acarrea más inconvenientes que beneficios. Eso sí, si te animas a embarcarte en uno como el mío, los pájaros en la cabeza son imprescindibles. Son la fuerza motriz que te predispone a tomar rumbo hacia el reino de los sueños. Pero cuidado, el número debe ser moderado, no sea que lluevan sobre tu cabeza, algo más que ideas.

Peligros, peligros, peligros. Nunca nos libramos de ellos. Lo mismo da que estés en un reino u en otro. Si no te andas con cuidado puedes acabar en el lugar menos insospechado. Este navegante puede dar fe de ello. Porque vive reinventándose constantemente. Remodelándose una vez se retiran las mareas tras dispersar sus partículas entremezcladas con los granos de arena revueltos en su espuma. Recogiendo sus pedazos e invocando, sin avergonzarse, al espíritu de Mister Potato, porque no hay nada desdeñable en ser asesorado en la reconstrucción por un profesional en la materia.

Reciclarse es prioritario, es más que necesario, es imprescindible, y en consecuencia, perfectamente viable ante cualquier contratiempo crítico.

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yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

martes, 15 de mayo de 2012

Allí Donde Nacen Los Sueños · La Huida


Oscuridad, abandono la oscuridad, atraído por el trinar de unas risas lejanas. Abro los ojos extraviado y exclamo: – ¡Me he dormido! – Incorporándome precipitadamente, con la desconcertante sensación de haber llegando tarde a una cita. Me pongo en pie, observando con incomodidad el color de mi piel. – “No recuerdo que fuera tan blanca” – Cavilo, moviendo la cabeza de un lado a otro. Alzo la mirada y me quedo boquiabierto con el panorama que me brindan mis ojos. Una esplendorosa y tupida plantación de dorados girasoles gigantes se extiende ante mí, en toda su amplitud. Sobrevolada, allí donde mire, por enjambres de criaturas idénticas a Ébano. Revoloteando, como abejas laboriosas recolectando néctar, saltando de un girasol a otro, orquestadas por la musicalidad de sus risas. Atónito, ante esta alucinógena visión, que sobrecoge y deleita a la vez, me desperezo varias veces, frotándome los ojos, no sea, que aun esté dormido.

Bañado por un rocío vaporoso, que desdibuja la presencia de una barrera en la distancia, y dificulta, la apreciación de unas figuras humanoides, acurrucadas en posición fetal, en cada una de las copas de los citados girasoles, me dejo acariciar por una ligera brisa. La cual, tras pasearse por mi rostro, me susurra al oído, antes de partir: – “Si sigues las corrientes de aire que genera la Gran Cúpula, te será fácil encontrar la salida”. – Llevándome la mano a la cara, para limpiar las gotas de rocío, que esta viajera fugas deposita en ella, repito en voz baja: – Las corrientes de aire… encontrar la salida…

– ¡Oh, no! ¡Tenia que haberme ido de los Campos! ¡Que desastre! ¡Por qué me habré dormido! – Me lamento, golpeándome la frente con la palma de la mano, completamente despejado y mentalmente reubicado en la fabulosa  realidad en la que ahora habito.

Agobiado por el despiste, me ahogo en un mar de confusión. Al tiempo, descargo algo de tensión, desentumeciéndome el cuello en lo que miro hacia arriba. Descubriendo, fortuitamente, una insospechada bóveda semioculta por los vapores con una oscura abertura en su centro. Contrayéndose y dilatándose, al compás de las idas y venidas de las corrientes de aire, arrastrando consigo la humedad condensada en la atmosfera. Haciéndola descender sobre mí como una ligera lluvia de verano, y alejándola, con la misma, rumbo a los límites del vergel. Dejando tras de si, un ligero balanceo en la superficie de musgo dorado que se haya baja mis pies.

Con el arrullo, me vienen a la mente imágenes de una mujer pelirroja de mejillas sonrosadas. Me abraza llena de felicidad, pero no consigo recordar el motivo de tanta dicha.

Nuevamente, las risas intervienen. Remplazando mi pasado sesgado por la presente proximidad de dos de las extrañas criaturas. Estas, suspendidas ante mí, me observan risueñas con su incesante batir de alas. Comentándose cosas con susurros similares a zumbidos, se tapan las bocas, con sus intimidadoras manos, antes de reanudar sus risas. Menean sus caderas al ritmo de las mismas, inmersas, en una desconcertante y frenética danza, que alerta al resto de mi presencia.

Esto me da muy mala espina... – Me digo, retrocediendo unos pasos, que hacen, que estas, huyan despavoridas, volando en direcciones opuestas. Receptivas a mis movimientos, se detienen en pleno vuelo a una distancia prudencial. Sin perderme de vista, coordinan sus movimientos con complicidad, abren sus bocas desmesuradamente, y emiten, a la par, un desagradable y agudo grito sostenido, que penetra como agujas incisivas en mis tímpanos, haciendo que me retuerza de dolor.

Indefenso, pierdo el equilibrio, precipitándome a un inesperado vacío, que me hace comprender, al instante, que me hallaba en la copa de uno de los girasoles gigantes. Por lo que extiendo mis brazos a la desespera, con el fin, de agarrarme a lo que sea posible.

Afortunadamente, consigo aferrarme a una de sus enormes hojas. Que amortigua mi caída, plegándose, a causa de mi paso, y depositándome, sano y salvo, en un suelo irregular, cubierto por una maraña de agresivas raíces que se disputan el escoso espacio que les queda libre.

Tan pronto toco el suelo, salgo disparado como alma que lleva el diablo. Corro, sin rumbo definido, entre tallos equivalentes a troncos de árboles, con la idea fija, de alejarme lo antes posible de ese lugar. Abriéndome camino con desmaña, entre raíces, ramas y hojas secas de tamaño sobrenatural. Mientras, sobre mi cabeza, a una altura considerable, el crujir de los tallos al balancearse con la brisa y el nervioso revoloteo de las extrañas criaturas en su frenética actividad, acompañan mi huida.

Me eternizo en alcanzar la periferia de la plantación. Allí, los girasoles se dispersan, y el suelo, cubierto de hierbajos y pequeños guijarros blancos, se eleva, en pendiente ascendente, hacia una zona más verdosa, donde se aprecia con claridad el nacimiento de la cúpula.

Remonto la pendiente con cautela, encontrándome, al final de ella, una explanada cubierta de cientos de margaritas tamaño natural. Todo un descanso para los sentidos, después de tanta anormalidad. Me deleito recorriéndolas con la mirada, hasta detenerme, en una figura tumbada junto a una aglomeración de las mismas. Raudo, termino mi ascenso y voy a su encuentro.
A poca distancia de ella, me detengo en seco, comprobando, que se trata de una de esas impredecibles criaturas aladas, a las que llevo horas eludiendo. Aparentemente, parece abatida, vulnerable, no obstante, no me fío. Me aproximo, midiendo cada uno de mis movimientos, y una vez ante ella, me percato de que está de parto.
Al verme, se sobresalta, hablándome en una legua que no acierto a comprender, mientras agita sus brazos indicando que me vaya.

Tranquila, no voy ha hacerte daño. Me apresuro a decir ¿Necesitas ayuda? – Insisto.

Aterrada, me mira como si hubiese profanando algún tipo de ritual. Dudo, no sé si irme o quedarme. Ella, sacando partido de mi confusión, se pone en pie e intenta agredirme con uno de sus gritos, pero no surte efecto. Está demasiado débil, lo sabe, pero admirablemente, no se rinde.

Asumiendo que no soy bien recibido, me hecho a andar, con la desagradable sensación de no estar haciendo lo correcto. – Esto no está bien, debería ayudarla, aunque no quiera. – Me digo, volviendo sobre mis pasos. Pero la criatura, lejos de agradecérmelo, se abalanza sobre mí a la velocidad del royo, sin darme tiempo a reaccionar. No hunde sus poderosas garras en mi piel por milímetros. Otra criatura de su especie, surgida de no sé donde, se interpone entre nosotros, asestándole incontables zarpazos en mitad de su inesperada embestida. Pero mi atacante, sin amedrentase, se los devuelve con saña. Enzarzándose, ambas, en una cruda y sangrienta lucha de garras y dientes. Paralizado por el miedo, no sé donde ponerme, para no ser arrollado o desmenuzado accidentalmente.

En mitad del combate, la embarazada expulsa un huevo, que rueda por el suelo y se pierde entre las flores. Reacciono, corriendo tras él, con el propósito de protegerlo. Para cuando consigo alcanzarlo, este, ya ha eclosionado, y un bebe albino, de aspecto humanoide, yace inerte sobre una alfombra de vegetación aplastada. Hago ademán de cogerlo, pero me quedo con la intención, su cuerpecito, comienza a convulsionar y a crecer, alcanzando la edad adulta en un abrir y cerrar de ojos. Retrocedo alucinado, siendo repentinamente apartado, en plena confusión, por un brusco empujón, propinado por una de las combatientes bañada en sangre. Acto seguido, esta, con la pericia del que ha hecho algo con anterioridad. Sostiene la cabeza del ser vegetativo, le da un tierno beso en la frente, y con un rápido movimiento de brazos, le rompe el cuello.

Abandonándolo, sin más, se vuelve hacia mí, y me grita: – ¡Te dije que salieras de Los Campos! ¡Así cómo voy a ayudarte! ¡¿Ébano?!... Pregunto sorprendido. ¡Sígueme! Ordena echándose a andar. Y yo, visto, lo visto, la sigo sin rechistar. Reprimiendo el impulso de comprobar si aun queda algún vestigio de vida en los desafortunados seres que yacen maltrechos a nuestros pies.

Tardamos algunas horas en llegar al nacimiento de la cúpula, tras realizar un trayecto sin contratiempos, a paso ligero y en el más absoluto de los silencios.

Parados ahora frente a su muro, que se eleva diluyéndose con los vapores acumulados en la atmosfera. Veo, maravillado, una magnifica sucesión de monumentales esculturas, esculpidas en alto relieve, a lo largo del mismo.
Ébano, alza el brazo y señala una de ellas. Paradójicamente, representa a una diosa con las piernas abiertas como si fuera a parir. Nos dirigimos hacia ella, encontrándonos, con un desconcertante y enorme portal gótico, que se erige, justo, en la entrepierna de la susodicha. Este, parece estar relleno de una atrayente sustancia liquida, que brota del centro de su arco y desciende a modo de cortina. Como una mansa cascada de agua cristalina.

Mi compañera de viaje, sin dejar de mirar el portal, comienza a hablar: – No me juzgues a la ligera… Mira nuestros reflejos en el portal... ¿Crees que siempre hemos sido así? Una criatura albina y una criatura oscura. Piensa… ¿Por qué hablo tu idioma?...
Llegué aquí del mismo modo que tú. Despertando en el corazón del reino de las Melíferas. Estas, me acogieron y educaron según sus costumbres. Llevo tanto tiempo en este lugar, que apenas recuerdo de donde vengo.
Ahora, este es mi hogar… no sabría vivir de otro modo.

De forma cortante, calla. Se acerca al portal, y con uno de sus dedos, le da un ligero toque, haciendo nacer unas ondas en su superficie. Luego, se limita a observar como desaparecen al fundirse con el pétreo contorno gótico que lo enmarca.

¿Por qué los mataste? – Me atrevo a preguntar circunspecto.
Solo la Reina Madre puede engendrar. – Responde despreocupada, sin dejar de jugar con el velo del portal.

Acto seguido, impredecible, se vuelve, aproximándose a mí sin dejar de mirarme con sus ojos penetrantes. Me besa en los labios, dejando, una vez más, su embriagador aroma a flores silvestres tras de sí. Y sonriendo con un guiño, me indica el portal, haciendo brotar sus alas. – Esa es la salida – Comenta, antes de volver a abandonarme.

Sin mediar palabra, me aproximo a él, hundo mi mano en sus aguas, y soy absorbido por ellas en un parpadeo.

Capitulo 5 = http://marcoasantanas.blogspot.com.es/2012/06/alli-donde-nacen-los-suenos-la.html

Ilustración ©MarcoASantanaS 
yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

viernes, 11 de mayo de 2012

La Idea


Un cordial saludo para todos los que os habéis unido a este Blog. Algunos de vosotros, me habéis ofrecido gentilmente vuestra ayuda. Dejadme que os cuente cual es la idea. Como explico en “A Cerca Del Blog”  (http://marcoasantanas.blogspot.com.es/p/mi-blog.html) esta iniciativa de superación personal, no solo consiste en escribir públicamente para perder el miedo a que otros lean lo que escribo. También, deseo enfrentarme al temor de ser corregido. Por ello, siempre les estoy invitando a que lo hagan. Si ven alguna incoherencia en lo que escribo, un error ortográfico o gramatical, etc. no duden en decírmelo. Lo mismo me da, que lo hagan de forma privada o  pública. Aunque lo suyo, sería hacerlo públicamente. Pues, dejando sus observaciones, tanto en el Blog como en el Facebook,  (http://marcoasantanas.blogspot.com.es/ o  https://www.facebook.com/MarcoASantanaS) no solo me ayudáis a mi, también estaréis ayudando a otras personas como yo, que me acompañan discretamente en esta aventura.

Ilustración ©MarcoASantanaS 



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