jueves, 30 de octubre de 2014

Aún Sigo Aquí

De vez en cuando me gusta recordaros que éste navegante aún sigue aquí.
Últimamente tengo demasiadas cosas dando vueltas en la cabeza que me mantienen apartado de mi estimado blog. Cosas como encontrar un curro, o cuando menos, conseguir hacer algún curso para desempleados que me sirva de trampolín para reincorporarme al agresivo mundo del Diseño Gráfico. Reorganizar mis canciones y seleccionar aquellas que me sirvan para elaborar un nuevo repertorio, practicar con la guitarra para desentumecer los dedos y poder reincorporarme en el ambiente musical de mi ciudad, etc.… La cuestión está en no pararme demasiado para no oxidarme, y eso que mis responsabilidades familiares no suelen dejarme mucho margen de acción.
Así es, no soy un padre perfecto pero cumplo en la medida de mis posibilidades con lo que se espera de mi. La peor parte, como en la mayoría de los matrimonios, se la lleva mi mujer. Pues, a pesar de volver agotada de trabajar a casa, se ha de poner con los niños a hacer los deberes. Situación que me hace sentir miserable pues ella carga con su responsabilidad y la mía. Ojalá pudiese hacer algo con esta regadera que tengo por cerebro. Cada vez que intento ayudarles la pifio en algo, por lo que me he visto obligado a apartarme para no crearles más confusiones. Puede que esto os parezca una exageración pero no lo es. Los niños son esponjas dispuestas a absorber conocimientos y los padres somos los primeros sujetos de los que substraen información, si dicha información está sesgada, las cuentas no les salen, por lo que te bombardean a preguntas que has de estar preparado para responder. Lamentablemente, en ese campo de batalla no doy la talla, y no puedo evitar sentirme avergonzado por ello. De momento, aun  puedo hacerles creer que en mi cabeza todo va como la ceda, pero tarde o temprano, como todos los que me rodean, acabaran dándose cuenta de mis anomalías. No sé que pensarán de mi entonces.
Esto último me hace pensar en mi difunto padre. Recuerdo que a principios de año, cuando falleció, mi madre me ofreció llevarme la máquina de escribir que éste usaba, la cual acepte de buena gana. Cuando llegué a casa y la saqué de la funda, hallé un folio en su cilindro con el inicio de una carta que se vio truncada con su muerte. Saqué el susodicho para poder leer lo que había escrito, pero al margen de la fecha correspondiente a unos días antes de su muerte, no se entendía lo que decía. Era un galimatías, un intento colosal de intentar recuperar unas facultades que le abandonaban sin remisión. Esa sopa de letras me partió el corazón, no podía dejar de imaginármelo batallando con las teclas y una memoria que le abandonaba por momentos, hasta el punto de hacerle arrastrar la voz en un galimatías similar al que mostraba el citado folio. Era muy doloroso dialogar con él en sus últimos días. Se preguntaría él, en mitad de ese trance, lo mismo que me he preguntado yo: ¿Qué pensarán mis hijos de mí? Seguramente.
Quien sabe, quizá yo acabe igual que él o peor, pues si ahora me cuesta horrores recordar algo tan sencillo como un nombre, qué será de mi llegado ese momento. Solo los que compartís la Dislexia conmigo podéis haceros una idea de la desolación que genera este temor.
Pero bueno, pisemos un poco el freno, no es propio de mi anticiparme tanto a la jugada. Lo normal es que valla dando forma a mi vida día a día sin preocuparme del futuro. Es algo que he explicado reiteradas veces en mis entradas. El futuro se construye en el presente. No es una idea de mi exclusividad, ya existía antes de que me trajeran a este caótico universo. Por ello, no ceso de hacer cosas, que en primera estancia parecen no servir para nada pero con el tiempo repercutirán en algo. A eso se le llama sembrar, solo el que siembra tiene la posibilidad de recoger algún fruto. A mis cuarenta y siete años, que ya son años, sigo aferrado al dicho de “a Dios rogando y con el mazo dando. Soy consiente de que a mi edad remontar es una tarea arduo difícil, pero aquí me tienen. Lo peor que puede pasar es que no lo consiga, y en tal caso, no podrán decir que no puse empeño en conseguirlo.

A día del señor de 2014, me despido una vez más con un cordial abrazo para todos, para continuar mi incursión en el azaroso mar de la vida a bordo de mi botella.

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martes, 21 de octubre de 2014

Carta De Luz Rello A Unas Alumnas

Carta escrita para las alumnas del colegio CEIP ATALAYA (Granada). Proyecto "Un espejo en que mirarte", Plan de Igualdad.
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Querida alumna:

Qué pena que no te conozca porque me gustaría decirte esto mirándote a los ojos. 


Me llamo Luz. Si cuando tenía tu edad me hubieran dicho que acabaría siendo investigadora me lo hubiera tomado como una broma de mal gusto. Me habría dolido porque hubiera pensado que estaban jugando con mis esperanzas y con cosas que parecen imposibles. Me habría enfadado, no se me daban bien los estudios y además lo último que me apetecía por las mañanas era enfrentarme al colegio otra vez.

Quizás no me creas lo que voy a decir, y no hace falta que me creas, yo tampoco me lo habría creído, pero al menos recuérdalo.

Si alguien te dice que tú no puedes, se equivoca. A mi también me lo dijeron. En serio. No está escrito quién puede y quien no puede. Por muy importante que parezca la persona que te lo dice, no lo sabe. Nadie sabe eso.

Si alguien te da un consejo, piensa si esa persona es como tú quieres ser o no antes de seguirlo. Piensa si ese consejo es válido para lo que tú quieres ser.

Si te gusta algo, sigue con ello adelante. Nadie tiene la clave y nadie sabe lo que va a pasar. Que no te importe lo que la gente pueda pensar de ti, en realidad las personas pasan más tiempo pensando en sí mismos y en lo que puede pensar el resto de ellos, que pensando en lo que hacen los demás. Tú sigue adelante. A un compañero mío del cole lo castigaban por cantar en clase y ahora está componiendo música de bandas sonoras, a otro también lo castigaban por mal comportamiento y ahora es guionista de cine, a mi me suspendían por faltas de ortografía y acabo de desarrollar un juego que hace que los niños mejoren su escritura.

Si ves un problema y quieres solucionarlo, no tengas miedo al pensar que no puedes ser investigadora en el futuro. La ciencia no es sólo para personas especiales, muy inteligentes y privilegiadas. Todo el mundo puede llegar a ser científico. En serio. La ciencia no solo trata de teorías grandes para dar explicación a las cosas grandes que pasan el mundo. La ciencia también trata de ayudar a personas y puede impactar día a día. La manera de descubrir las cosas no está marcada por nadie, tu puedes descubrir lo que tu quieras. La manera de darse cuenta de lo que hace falta tampoco lo sabe nadie, tú puedes darte cuenta de algo que es necesario y que nadie más sabe.

No hace falta que tengas claro tu sueño. Solo haz y trabaja por lo que te haga feliz, por lo que consideres justo y eso te llevará a tu pasión. Busca lo que realmente te gusta y piensa que si quieres, puedes ser muy buena en ello. Porque puedes llegar a ser lo que quieras ser.

Con determinación y esperanza,
Luz Rello

Luz Rello Sánchez, llamada también sólo Luz Rello, es una investigadora española, candidata al doctorado en la Universidad Pompeu Fabra.

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viernes, 10 de octubre de 2014

Cómo Se Produce La Dislexia

La dislexia a diferencia de otros trastornos no tiene un área específica dentro del cerebro y se descubre casi siempre cuando se inicia el proceso de aprendizaje de la lecto escritura.
El proceso de la lecto escritura es sumamente complejo, pues no es una función que venga programada neurológicamente como el habla. En este proceso se vincula el oído fonemático: La capacidad neurológica que ayuda a discriminar lo que se está escuchando. No se trata de que el niño no escuche bien, su audición puede ser perfecta pero a nivel neurológico no puede descifrar la información y relacionarla con un código visual. Es decir, para él será igual la b, p, y q pues no le asigna un sonido a cada una.

En la ilustración inferior se describe este fenómeno. Si nos fijamos en el gráfico de la izquierda veremos que el cerebro del lector normal trabaja en su totalidad durante la lectura pues ambos hemisferios, derecho e izquierdo, se comunican entre sí. Cada hemisferio está especializado en ciertas funciones. El hemisferio izquierdo se ocupa de los procesos del lenguaje, mientras que el derecho se especializa en la información visual y espacial. Por el contrario, si observamos el gráfico de la derecha, veremos que en los niños con dislexia se produce una disfunción - un fallo- en el hemisferio izquierdo y se ve afectada la velocidad de procesamiento de la información, lo que incapacita al niño para procesar cambios rápidos de estímulos o sucesiones, tanto en el área visual como auditiva.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Curso De Autoformación Para Trabajar La Dislexia.

Este curso trata de mostrar de manera clara y sencilla cómo ayudar a nuestros hijos o alumnos a superar las diferentes dificultades que puedan presentar durante el proceso de aprendizaje inicial de la lectoescritura.
INFORMACIÓN: Curso de autoformación gratuito sin certificado de profesionalidad.
COMIENZO: A partir del 20 de octubre de 2014. (Incorporación abierta en cualquier momento)
DESTINATARIOS
Orientado a padres y madres con niños/as pequeños, especialmente si existen factores de riesgo por antecedentes familiares o se observan dificultades a nivel de lenguaje oral o en las primeras etapas del aprendizaje, y para docentes de preescolar y 1º ciclo de EP, interesados en ampliar sus conocimientos sobre el aprendizaje de la lectoescritura.
METODOLOGÍA
  • El curso consta de 15 temas.
  • Cada semana se subirá al blog un nuevo tema descargable, con una breve tarea final de autoevaluación cuyos resultados se publicarán junto al capítulo de la siguiente semana.
  • El curso tiene un carácter teórico-práctico. Tras una breve introducción teórica de cada capítulo se pasará a la exposición de ejercicios prácticos.
  • Los participantes podrán realizar consultas durante todo el proceso y plantear cuestiones interesantes para tratar en próximos tutoriales a través del correo electrónico. dislexiaconsulta@gmail.com
  • Para estar al tanto de la publicación de los temas y recibir notificaciones de todo lo referente al curso pinche en “Me gusta” de nuestra página de Facebook.

  • Para participar se recomienda cumplimentar el formulario de inscripción al curso ya que los usuarios registrados tendrán preferencia ante la recepción masiva de consultas.
Para más información seguir los enlaces: 


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domingo, 21 de septiembre de 2014

Canción: Soldado De Plomo • 1988

Soldado De Plomo 
Música y letra: Marco Antonio Santana Suárez.



Dieciocho años/
bien cumplidos ya/
en su casa hay un sobre con su nombre/
le dice que es un hombre/
y como tal/
ha de aprender a matar/

Adiós a sus principios/
su integridad/
su dignidad/
No tiene voz ni voto/
solamente/
atenerse a la ley vigente/
apretar el gatillo y no pensar/

Y no pensar/

Soldado de plomo/
hundido en un mar de barro/
con el agua hasta el cuello/
va evocando/
viejos recuerdos/
añorados/
nítidos sueños/
de libertad/

De libertad/

Encadenado/
al ajedrez del alto mando/
es un simple peón sin importancia/
un animal en el matadero/
una cobaya/
para experimentar/

Para experimentar/

¿Cómo evadirse?/
¿Cómo escapar?/
¿Cómo aceptar la situación?/

¿Cómo comprender?/
¿Cómo asimilar/
la realidad que se le impone?/

Contra su voluntad/
anulando al ser humano/
creando a un zombi armado/
con deseos de aniquilar al enemigo/
para gloria de los locos/
que manejan estos hilos/
muñeco de guiñol/
que se enfrenta/
al supuesto enemigo/
por el miedo que despierta/
el ejército vecino/
igualmente inseguro/
igualmente asustado/
igualmente incomprendido/

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jueves, 18 de septiembre de 2014

Reanudando El Rumbo

Cambios, cambios y cambios. No dejo de hacer cambios. Esto de estar sin trabajo hace que uno le de demasiadas vueltas a la cabeza. Mejor mantenerla ocupada. Como habréis podido comprobar, he creado un blog a parte para mi vieja iniciativa de escribir una historia de ciencia ficción. A ver si así me animo a retomarla, ya que la tengo algo descuidada. Os invito a que paséis por él, a ver que os parece. Solo tenéis que cliquear sobre la frase “Allí Donde Nacen Los Sueños” de la barra superior de menú del blog. Hasta me he tomado la molestia de componer una melodía para crear ambiente mientras los lectores curiosean los capítulos. Espero que os guste.
Por otro lado, en mi afán por reubicarme en el mundo laboral, me he lanzado de cabeza a estudiar la posibilidad de montar un negocio online. No creo que os podáis imaginar el galimatías que tengo formado en mi cabeza. Me siento mas perdido que un pulpo en un garaje. Tengo todas las piezas del puzzle expuestas en la pantalla de mi ordenador pero no consigo hacer que encajen. En situaciones como esta, es cuando más me fastidia ser disléxico. Porque soy incapaz de ver lo que para otros es evidente. Demasiados conceptos abstractos que no acierto a imaginar. Que desesperante es la frustración que genera el metódico universo de los que hacen girar los engranajes mentales en base a los conceptos del pensamiento verbal. Para que luego digan que los disléxicos somos raros. En fin, ya veré que sale de todo esto. Tiempo al tiempo. Quien sabe, puede que la gracia divina descienda sobre mi y me ilumine en este momento aciago… je, je, “aciago” algo, porque no hacer nada no va conmigo.
Pero bueno, no me quejo. No soy de los que tiran la toalla. Prefiero aguantar una lluvia de golpes en el ring que dejarme caer rendido y apático sobre la lona. Quizá, solo sea pura tozudez lo que me mueve a mantener ésta actitud irracional, pues, que sentido tiene plantarle cara a la realidad para que esta no me prive del deleite de nutrirme de mis sueños. Y es que todos aspiramos a alcanzar la luna, aunque solo sea para mirarla unos segundos entre nuestras manos. Pero el tiempo nunca nos acompaña en estos menesteres, nos traiciona, juega en nuestra contra, tic, tac, tic, tac, marcando su compás sin detenerse nunca a esperarnos. – ¡No me dejes atrás! ¡Aun me quedan cosas por hacer! – Le gritamos en balde, ya que éste no nos escucha. ¿Qué fue de las horas infinitas de los días interminables de nuestra infancia? Entonces sí que sabíamos sacarle el máximo partido a nuestro tiempo. De hecho, nos sobraba hasta el punto de ser rondados, de vez en cuando, por la sombra del espíritu del aburrimiento, sin que su influjo nos impactase jamás de lleno; pues la capacidad de adaptación e improvisación a esas edades no tiene parangón.

Mi espíritu viajero sigue intacto. Mi botella, a pesar de haber estado varada más de lo previsto, sigue flotando a la deriva en las inclementes corrientes del mar de la vida. A bordo de este transporte inusual plasmo estas bitácoras sin descuidar el timón. Pues, aunque su presencia sea más bien decorativa en éste periplo por el reino de la imaginación,  sostenerlo entre mis manos me da cierta seguridad. Así pues, me despido de ustedes dejándome llevar por el oleaje. Deseando, que mis divagaciones sean de vuestro agrado.

Un cordial abrazote, a día del Señor de 2014, y que el buen rollito siempre os acompañe.

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martes, 2 de septiembre de 2014

Tus Zonas Erróneas

Todos tenemos un libro imprescindible. El mío, es “Tus zonas erróneas” de Wayne W. Dyer. Siempre lo tengo a mano, aunque esté inmerso en la lectura de otro u otros libros, dependiendo del grado de ansiedad lectora que padezca en el momento.
Aquel lejano día (allá por el año 1983) en el que casualmente di con él, se marcó el fin de una etapa en mi vida y comenzó otra, en la cual, éste, tomó una relevancia que en principio no supe prever.
En aquella época, mi mundo interior se hallaba en ruinas, devastado por mi impulsiva decisión de abandonar (unos años atrás) mis estudios.
Un día, me levanté y le dije a mi madre que ya no lo soportaba más, que por mucho que me esforzara, no conseguía estar a la altura de lo que se esperaba de mí en la escuela, y en consecuencia, no quería seguir asistiendo a la misma. Ésta, resignada, se lo comentó a mi padre, y éste, al igual que le dijeron a él, me dijo: - Si no quieres estudiar, tendrás que trabajar. – por lo que, a partir de entonces, comencé a ayudarle en sus tareas.
 No negaré que me sorprendió la facilidad con la que se desenvolvió la situación. Siempre había temido las consecuencias de dicha petición. No obstante, partiendo de la base de que mi madre se avergonzaba de mis notas cuando las otras madres presumían de lo buenas que eran las de sus hijos, tampoco era de extrañar que ya hubiesen hablado de ello antes de que yo tomara dicha decisión.
Lo cierto, es que nunca me sentí plenamente apoyado por ellos en lo que a mi formación académica se refiere. No digo que no se preocuparan, lo que intento decir, es que nunca contaron conmigo a la hora de decidir que era lo mejor para mi en ese campo.
Siempre tuve la sensación de estar solo. Dicha sensación se hizo rotunda al finalizar 4º de EGB. Mi profesora y la de la clase contigua se habían pasado los tres trimestres parloteando puerta con puerta descuidando por completo a los alumnos. Finalizado el curso, nos suspendieron a todos sin excepción porque no dábamos la talla. Todos los padres de los afectados se movilizaron contra dicha injusticia, salvo los míos. Consiguieron que sus hijos pasaran a 5º con la promesa del director de cubrir las lagunas que les hubiesen quedado del desastroso curso anterior. Yo, simplemente, tuve que repetir. A pesar de hallarme en la misma situación que el resto de los niños, fui el único que tuvo que repetir y soportar los hirientes comentarios jocosos de mis “ex-compañeros”.
En aquel transe, no podía dejar de preguntarme por qué mis padres no se presentaron a dar la cara por mí. ¿Por qué consideraron que lo suyo era que repitiese? ¿Por qué no hablaron conmigo antes de tomar esa drástica decisión? nunca lo supe y nunca lo sabré.
El caso, es que ese día, tuve la rotunda certeza, de que estaba completa y absolutamente solo. Dicho sentimiento, generó en mí, la imperiosa necesidad de huir de aquel reino de incomprensión, convirtiéndose, con el tiempo, en el persistente artífice de mi posterior abandono de los estudios.
Así, en el 83, en plena adolescencia, me dejaba arrastrar, a la deriva, por las circunstancias que acontecieran sin oponer la más mínima resistencia. Pues, a excepción de la música, nada tenía el más mínimo aliciente para mí. Hasta que di con el libro. Estaba en el estante de una librería, hoy día desaparecida, de la calle Triana. El machanguito formado por palabras en la portada del mismo fue lo primero que atrajo mi atención. Entre en la librería y me dirigí sin titubeos al expositor. Cogí un ejemplar, lo abrí al azar y ley:

“El hacerte cargo de ti mismo significa dejar a un lado ciertos mitos muy generalizados. A la cabeza de la lista está la noción de que la inteligencia se mide por la capacidad de resolver problemas complejos; de escribir, leer y computar a ciertos niveles; y de resolver rápidamente ecuaciones abstractas. Esta visión de la inteligencia postula la educación formal y el conocimiento académico o la cultura como la verdadera medida de la realización personal. Fomenta una especie de esnobismo intelectual que ha obtenido consigo unos resultados muy desmoralizadores. Hemos llegado a creer que una persona es "inteligente" si tiene una serie de títulos académicos, o una gran capacidad dentro de alguna disciplina escolástica (matemáticas, ciencias), un enorme vocabulario, una gran memoria para recordar datos superfluos, o si es gran lector. Sin embargo los hospitales psiquiátricos están atiborrados de pacientes que tienen todas las credenciales debidamente presentadas –como de muchos que no las tienen-. El verdadero barómetro de la inteligencia es una vida feliz y efectiva vivida cada día y en cada momento de cada día”

Al segundo de leer ese párrafo una luz se encendió en mí. Sentí, que debía cambiar mi modo de afrontar la vida y que, contra todo pronostico, estaba más que capacitado para llevar a cabo dicha cruzada.


Os animo a que lo leáis. Pues lo que ha sido bueno para mi también podría serlo para vosotros.

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