jueves, 22 de mayo de 2014

Ramón Mandado Gonzalez (SaludyAprendizaje)



Aquí podréis leer sobre un fenómeno clave a la hora de entender la dislexia y poder corregirla.


1) CONTROL DE LAS DISTORSIONES PERCEPTIVAS:
Esta técnica nos permite resolver problemas de lectoescritura o calculo desde la primera sesión.

¿Cómo lo conseguimos?

Basta con enseñar al paciente a controlar su capacidad innata de ver, escuchar y sentir lo imaginado como si fuera real con la técnica de Control Perceptivo cerrando los ojos (ha de llevar su mente imaginativa a la zona de la coronilla)

-¿Entonces, las dificultades de estas personas para leer, escribir o calcular se deben a su maravillosa imaginación?

Sí, recientemente se ha descubierto que los problemas comentados no se deben a lo que la ciencia pensaba (inmadurez, falta de atención, lateralidad cruzada, herencia, disfunciones neurobiológicas,...), sino a un predominio intelectual del hemisferio derecho sobre el izquierdo que le lleva a intentar procesar la información de forma "demasiado visual" (la mitad de las palabras de cualquier texto no se pueden imaginar porque son abstractas).
A la "película mental" le faltan demasiados fotogramas y termina apareciendo la confusión y el bloqueo del procesamiento de la información. Como nadie les explica cual es el significado visual de esas palabras, en ocasiones y de forma inconsciente se activa la percepción multiangular de esas letras, números, palabras o símbolos abstractos, pensando que esas palabras o letras se van a entender mejor vistas desde otros ángulos.
El remedio buscado resulta un fiasco, pues lejos de resolver la confusión, la ha hecho mucho mayor (se percibe por momentos de forma distorsionada y se producen errores inesperados y que preocupan al protagonista y a su entorno, ejemplo: bxd, pxq,...)

¿Qué es esa percepción multiangular?

Hay que recordar la capacidad humana para ver de dos formas complementarias: con los ojos reales (de frente) y con la imaginación (desde cualquier ángulo).
Por explicarlo a través de un ejemplo, pensemos en un mecánico que está arreglando un motor o un cirujano que esta operando a un paciente. En un principio utilizarán los ojos reales para ver lo que tienen delante (en perspectiva frontal), pero si necesitaran usar la imaginación para poder "ver" ese motor o ese paciente desde otros ángulos, seguro que lo harían sin ninguna dificultad. Para ello activarían la capacidad de encontrar soluciones creativas cambiando la perspectiva desde la cual se percibe y pasando a "ver", por ejemplo, desde dentro de ese motor o de ese paciente.

Si se controla, ¿en lugar de un problema estaríamos ante una habilidad y una ventaja?

Por supuesto. Se podría resumir como la capacidad innata de un tercio de la población para “versionar” la realidad, creando imágenes mentales diferentes.

Muchos artistas, inventores o científicos famosos sufrieron en la escuela.

El problema aparece cuando esta habilidad se utiliza inconscientemente mientras leemos, escribimos o calculamos. Los símbolos (letras, números…) vistos a través de la mirada real son fácilmente memorizados; sin embargo, percibidos con la mirada imaginaria y desde otras perspectivas resulta imposible dominarlos por más atención, esfuerzo o inteligencia utilizada (la “b” imaginada desde otro ángulo pasará a parecer la “d”)

Afortunadamente, sólo la mitad de ese tercio de personas imaginativas, se sienten confusas con los símbolos abstractos, distorsionándolos sin querer. La otra mitad activa las áreas lingüísticas del cerebro (hemisferio izquierdo), procesando los símbolos abstractos sin la intervención de las áreas visuales y Kinestésicas (hemisferio derecho).

Como conclusión, una sexta parte de los alumnos fracasarán pese a todo el esfuerzo que hagan, toda la inteligencia que tengan o todos los apoyos tradicionales que apliquemos (pueden aparecer problemas en una o varias de las competencias más importantes en el aprendizaje como son leer, escribir, calcular, comprender, memorizar o atender)

Craig Kinsley, Profesor de Neurociencia de la Universidad de Richmond, se quedó impactado cuando lo comprobó en experimentos con técnicas de neuroimagen en alumnos de Virginia y se lo contaba a Eduard Punset (el gran escritor y divulgador científico de RTVE, programa "REDES"). Como solución, Kinsley propone un cambio urgente en la didáctica que aplicamos en las escuelas, para que todos los tipos de cerebro puedan demostrar su capacidad de aprendizaje (grandes genios de la ciencia, el arte o los inventos, fracasaron y sufrieron escolarmente), pero la mayoría de esta sexta parte, miles de alumnos, jamás remontaron y vivieron o viven desconociendo su potencial y marcados ¿para siempre?

Nosotros también apoyamos una didáctica multisensorial, mas "finlandesa" que desde hace muchos años practicamos y enseñamos a los colegas interesados, pero la Grafoterapia racional va más allá y permite que el cerebro integre los dos hemisferios y desaparezcan los problemas comentados a través de la Neurogénesis escritural. Sin prisa pero sin pausa lograremos universalizarlo entre todos.


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