miércoles, 28 de mayo de 2014

Reconfigurando

Como es habitual en mi, cada cierto tiempo reconfiguro el aspecto de mi blog. Cambiar los muebles de sitio me ayuda a sentirme bien conmigo mismo. Junto con estos cambios estéticos, he decidido compartir, solo con fines divulgativos, toda aquella información relacionada con la dislexia, que casualmente, encuentre en la red. Por supuesto, siempre recalcando con imágenes y enlaces la procedencia de los mismos, por indiscutible respeto a la autoria de estos. Sé que no estoy innovando nada con ello, ni es esa mi intención. En realidad, lo que me mueve, es mi penosa capacidad de retener información. Leo y veo muchas cosas en Internet sobre dislexia que me parecen interesantes, pero transcurrido un tiempo, la información que estos me reportan empieza a fragmentarse en mi memoria, por lo que rutinariamente recurro a buscarlas nuevamente para compensar dicha perdida. Es así, que para facilitar esa engorrosa tarea, he optado por almacenar las páginas encontradas directamente en mi blog, respetando en todo momento, como ya he dicho, la autoria de las mismas.

Aprovecho para expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que con su inesperada fidelidad vienen siguiendo mis humildes publicaciones, y también, para explicar, a aquellos que me piden que comparta las entradas de mi blog, en este o aquel grupo de dislexia del “Face”, que si les gusta lo que comparto, es más sencillo para ambas partes que se suscriban al blog de Blogger del que provienen. Pues, el “Face” tacha de “spam” a los usuarios que comparten demasiadas veces seguidas una misma entrada desde su muro, llegando, inclusive, a bloquear la cuenta del incauto.
Yo mismo, el pasado año, perdí mi “Perfil” principal por no seguir sus normas. Teniendo que crear uno nuevo y agudizar mi ingenio para no perder el contacto con mis amigos del anterior. Casualmente, en los entresijos del mismo “Face” hallé la forma de transformar mi “Perfil” sancionado, en una “Página”. (Para los que no lo sepan, aunque “Perfil” y “Página” parezcan, a primera vista, una misma cosa, no lo son. Por ejemplo, para seguir a alguien en un “Perfil” has de pedirle amistad y para seguirlo en una “Página” has de hacer “clic” en “me gusta”.) En el proceso, perdí el contacto con todos los “Grupos” a los que me había unido y las “Páginas” que hasta entonces seguía. Una pena, la verdad. A pesar de ello, pude conservar mi bien más preciado, las amistades. Eso sí, convertidas en meros seguidores, sin capacidad para interactuar con ellas como en un “Perfil”. Para que me entiendan, en una “Páginas” no veo lo que mis seguidores comparten, no existe un muro común como en los “Perfiles”. Estas están pensadas para transmitir información, no para recibirla. Por lo que, para solventar ese inconveniente, tuve que solicitarles nuevamente amistad desde mi nuevo “Perfil”. El cual, casi me bloquean, también, por solicitar amistad a demasiadas personas. En fin, una autentica locura. Mejor corramos un tupido velo sobre ese tema.

Es posible que introduzca más cambios en el blog, ruego me disculpen si ello les incomoda. Mi mente inquieta siempre está dándole vueltas a nuevas ideas. La imaginación es lo que más sentido le da a mi vida. Sin ella, solo soy un ánfora vacía a merced de las mareas. Un frío autómata desempeñando su función en el entramado flujo de la vida, sin otro afán o aspiración, que preservar su insulsa rutina.
Insoportable, me deprimo solo de pensarlo.


lustración ©MarcoASantanaS
No dudes en comunicarme cualquier error que halles en mi escritura. 
Toda contribución a mi cruzada será bien recibida.

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yrunay@gmail.com © Marco Antonio Santana Suárez

lunes, 26 de mayo de 2014

Investigadores Descubren Un Marcador Biológico De La Dislexia

La capacidad para codificar el sonido, sólida y homogéneamente, apuntala el proceso de lectura
20 de febrero 2013 | por Wendy Leopold


Evanston, Illinois --- Aunque la mayoría de los niños aprenden a leer sin inconvenientes, uno de cada 10 se estima que sufren de dislexia, una constelación de alteraciones no relacionadas con la inteligencia, la audición o la visión que hace que aprender a leer sea una lucha. Ahora, según informan investigadores de la Northwestern University han descubierto un mecanismo biológico que parece desempeñar un papel importante en el proceso de lectura.

"Descubrimos una relación sistemática entre la habilidad lectora y la consistencia con la que el cerebro codifica los sonidos", dice Nina Kraus , Hugh Knowles profesor de Neurobiología, Fisiología y Comunicación. "Representación inestable de sonido: un marcador biológico de la dislexia", co-escrito por Jane Hornickel, aparecerá en la edición del 20 de febrero de The Journal of Neuroscience.

Con la grabación de las respuestas de las ondas cerebrales automáticas de 100 niños en edad escolar a los sonidos del habla, los investigadores de Northwestern encontraron que los mejores lectores codifican el sonido más consistente, mientras que los lectores pobres codifican con mayor inconsistencia. Presumiblemente, la respuesta del cerebro al sonido se estabiliza cuando los niños aprenden a conectar correctamente los sonidos con sus significados.

Felizmente la biología no es el camino. En un trabajo previo en la Northwestern Auditivo Laboratorio de Neurociencia , Kraus y sus colegas encontraron que la incompatibilidad con la que los lectores pobres codifican el sonido podría ser "fija" a través de la formación.

En ese estudio, los niños con discapacidades de lectura fueron tratados por un año con dispositivos de ayuda auditiva que transmitían la voz de su maestro directamente en sus oídos. Después de un año, los niños mostraron una mejora no sólo en la lectura, sino también en la coherencia con la que sus cerebros codificaban los sonidos del habla, particularmente consonantes.

"El uso de los dispositivos centró significativamente sus jóvenes cerebros en los sonidos procedentes de su maestro, disminuyendo otras distracciones extrañas", dijo Kraus. "Después de un año de uso, los estudiantes habían perfeccionado sus sistemas auditivos y ya no requerían los dispositivos de ayuda para mantener su lectura y la ventaja de codificación."

La gente rara vez tienen dificultad para codificar los sonidos de las vocales, que son relativamente simples y largos, según Kraus. Sin embargo, las consonantes - sonidos que son más cortos y más acústicamente complejos - tienen más probabilidades de ser clasificados de forma incorrecta por el cerebro.

"La comprensión de los mecanismos biológicos de la lectura nos pone en una buena posición para entender cómo funciona la lectura normal y para mejorar la que va mal", dice Kraus. 

"Nuestros resultados sugieren que los buenos lectores se benefician de una representación neuronal estable del sonido, y que los niños con respuestas neuronales inconsistentes probablemente hallen en desventaja al aprender a leer," Kraus añade. "La buena noticia es que la consistencia de respuesta se puede mejorar con el entrenamiento auditivo."

Décadas de investigación de los laboratorios de todo el mundo han demostrado que la capacidad de lectura se asocia a las habilidades auditivas, incluyendo la memoria auditiva y la atención, la capacidad de rimar sonidos y la capacidad de clasificar los sonidos que ocurren rápidamente. 

Kraus se encuentra en el primer año de un estudio longitudinal de cinco años de los primeros biomarcadores de la lectura en los niños preescolares. Cariñosamente conocido como BioTots , el proyecto es apoyado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Para obtener más información, correo electrónico biototsresearch@gmail.com .

"Representación inestable de sonido" fue financiado por el NIH, de Northwestern Center Audiencia Hugh Knowles y el Programa de Ciencia Cognitiva en la Northwestern Weinberg Facultad de Artes y Ciencias. Kraus enseña en la Northwestern School of Communication .

Para más información sobre el trabajo de Neurociencia Auditiva Laboratorio de Northwestern, visite http://www.soc.northwestern.edu/brainvolts/ .


jueves, 22 de mayo de 2014

Ramón Mandado Gonzalez (SaludyAprendizaje)



Aquí podréis leer sobre un fenómeno clave a la hora de entender la dislexia y poder corregirla.


1) CONTROL DE LAS DISTORSIONES PERCEPTIVAS:
Esta técnica nos permite resolver problemas de lectoescritura o calculo desde la primera sesión.

¿Cómo lo conseguimos?

Basta con enseñar al paciente a controlar su capacidad innata de ver, escuchar y sentir lo imaginado como si fuera real con la técnica de Control Perceptivo cerrando los ojos (ha de llevar su mente imaginativa a la zona de la coronilla)

-¿Entonces, las dificultades de estas personas para leer, escribir o calcular se deben a su maravillosa imaginación?

Sí, recientemente se ha descubierto que los problemas comentados no se deben a lo que la ciencia pensaba (inmadurez, falta de atención, lateralidad cruzada, herencia, disfunciones neurobiológicas,...), sino a un predominio intelectual del hemisferio derecho sobre el izquierdo que le lleva a intentar procesar la información de forma "demasiado visual" (la mitad de las palabras de cualquier texto no se pueden imaginar porque son abstractas).
A la "película mental" le faltan demasiados fotogramas y termina apareciendo la confusión y el bloqueo del procesamiento de la información. Como nadie les explica cual es el significado visual de esas palabras, en ocasiones y de forma inconsciente se activa la percepción multiangular de esas letras, números, palabras o símbolos abstractos, pensando que esas palabras o letras se van a entender mejor vistas desde otros ángulos.
El remedio buscado resulta un fiasco, pues lejos de resolver la confusión, la ha hecho mucho mayor (se percibe por momentos de forma distorsionada y se producen errores inesperados y que preocupan al protagonista y a su entorno, ejemplo: bxd, pxq,...)

¿Qué es esa percepción multiangular?

Hay que recordar la capacidad humana para ver de dos formas complementarias: con los ojos reales (de frente) y con la imaginación (desde cualquier ángulo).
Por explicarlo a través de un ejemplo, pensemos en un mecánico que está arreglando un motor o un cirujano que esta operando a un paciente. En un principio utilizarán los ojos reales para ver lo que tienen delante (en perspectiva frontal), pero si necesitaran usar la imaginación para poder "ver" ese motor o ese paciente desde otros ángulos, seguro que lo harían sin ninguna dificultad. Para ello activarían la capacidad de encontrar soluciones creativas cambiando la perspectiva desde la cual se percibe y pasando a "ver", por ejemplo, desde dentro de ese motor o de ese paciente.

Si se controla, ¿en lugar de un problema estaríamos ante una habilidad y una ventaja?

Por supuesto. Se podría resumir como la capacidad innata de un tercio de la población para “versionar” la realidad, creando imágenes mentales diferentes.

Muchos artistas, inventores o científicos famosos sufrieron en la escuela.

El problema aparece cuando esta habilidad se utiliza inconscientemente mientras leemos, escribimos o calculamos. Los símbolos (letras, números…) vistos a través de la mirada real son fácilmente memorizados; sin embargo, percibidos con la mirada imaginaria y desde otras perspectivas resulta imposible dominarlos por más atención, esfuerzo o inteligencia utilizada (la “b” imaginada desde otro ángulo pasará a parecer la “d”)

Afortunadamente, sólo la mitad de ese tercio de personas imaginativas, se sienten confusas con los símbolos abstractos, distorsionándolos sin querer. La otra mitad activa las áreas lingüísticas del cerebro (hemisferio izquierdo), procesando los símbolos abstractos sin la intervención de las áreas visuales y Kinestésicas (hemisferio derecho).

Como conclusión, una sexta parte de los alumnos fracasarán pese a todo el esfuerzo que hagan, toda la inteligencia que tengan o todos los apoyos tradicionales que apliquemos (pueden aparecer problemas en una o varias de las competencias más importantes en el aprendizaje como son leer, escribir, calcular, comprender, memorizar o atender)

Craig Kinsley, Profesor de Neurociencia de la Universidad de Richmond, se quedó impactado cuando lo comprobó en experimentos con técnicas de neuroimagen en alumnos de Virginia y se lo contaba a Eduard Punset (el gran escritor y divulgador científico de RTVE, programa "REDES"). Como solución, Kinsley propone un cambio urgente en la didáctica que aplicamos en las escuelas, para que todos los tipos de cerebro puedan demostrar su capacidad de aprendizaje (grandes genios de la ciencia, el arte o los inventos, fracasaron y sufrieron escolarmente), pero la mayoría de esta sexta parte, miles de alumnos, jamás remontaron y vivieron o viven desconociendo su potencial y marcados ¿para siempre?

Nosotros también apoyamos una didáctica multisensorial, mas "finlandesa" que desde hace muchos años practicamos y enseñamos a los colegas interesados, pero la Grafoterapia racional va más allá y permite que el cerebro integre los dos hemisferios y desaparezcan los problemas comentados a través de la Neurogénesis escritural. Sin prisa pero sin pausa lograremos universalizarlo entre todos.


Dislexia, Una Cuestión De Desconexiones





















INVESTIGACIÓN Nueva perspectiva

• La dislexia puede suponer un gran obstáculo en el aprendizaje si no se diagnostica


• Un estudio identifica qué ocurre en el cerebro de las personas con este problema


La comprensión lectora falla en muchas personas con dislexia. JAVIER MARTÍN



Actualizado: 06/12/2013 04:51 horas

En muchos casos, recibir un diagnóstico es sinónimo de malas noticias. Sin embargo, para Amanda Torres supuso "toda una liberación". Porque significaba que "no era una vaga", que "no era torpe" que, al contrario de lo que le habían dicho tantas veces, lo suyo no era "cuestión de centrarse y prestar más atención". Lo que a ella le pasaba, y era la primera vez que alguien se daba cuenta, se llamaba dislexia.

"Tenía 18 años y fue porque en ese momento se lo detectaron a mi hermano pequeño. Pensé 'eso es lo que me pasa a mí', eso explica por qué después de tres y cuatro horas delante de un libro, luego saco un dos en el examen", recuerda esta mallorquina que entonces cursaba 2º de Bachillerato.

Torres pensó que el diagnóstico supondría un antes y un después en su formación, pero la realidad es que tuvo que empeñarse mucho -e incluso cambiarse de centro- para que las cosas cambiaran en clase.

"En algunos casos se tomaban el diagnóstico como si les hubiese dicho que tenía anginas", señala Torres. "Al final, conseguí que en clase de inglés o de catalán los exámenes fueran orales y no escritos, pero me costó que algunos profesores entendieran por qué para mí la ortografía es una cuestión tan complicada", remarca esta joven que, derribando muchas barreras, se diplomó en Educación Social.

"La realidad está cambiando, pero parte del profesorado, sobre todo en Secundaria, no está dispuesto o no sabe cómo adaptarse a las necesidades especiales de algunos alumnos", confirma la pedagoga terapéutica Marta García.

De hecho, continúa, la adaptación curricular en estos casos puede ser complicada incluso para los expertos en educación especial "porque no solo hay un perfil en la dislexia y todavía es mucho lo que se desconoce sobre el problema", subraya.

Una investigación publicada en Science esta semana puede contribuir a entender mejor lo que sucede en el cerebro de las personas con dislexia y, por tanto, ayudar a afinar su abordaje en un futuro.

Según este trabajo, liderado por Bart Boets, especialista en Psicología del Desarrollo de la Universidad de Lovaina (Bélgica), las raíces cerebrales de la dislexia podrían ser distintas a las que se pensaban, lo que supone todo un cambio de paradigma.

Las personas con dislexia tienen dificultades para procesar el lenguaje, leer y, en definitiva, para aprender a través de determinadas vías. Esto se debe a un fallo en el proceso a través del cual el lenguaje hablado se transforma en fonemas en el cerebro. Hasta ahora, se pensaba que los disléxicos no hacían una correcta representación mental de los sonidos que escuchaban. Sin embargo, esta nueva investigación apunta a que, en realidad, el problema podría estar en el acceso a estas representaciones que es clave, por ejemplo, a la hora de leer y escribir.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de Boert realizó pruebas de imagen -como resonancias magnéticas funcionales- a 23 individuos adultos con dislexia mientras procesaban distintas palabras. Luego, comparó los resultados con los de otras 22 personas sin el trastorno del neurodesarrollo.

Los patrones de actividad neuronal mostraron que las representaciones fonéticas eran correctas en ambos grupos. Sin embargo, los investigadores se dieron cuenta de en ciertas regiones cerebrales involucradas en el procesamiento del lenguaje había conexiones que sólo fallaban en el cerebro de los disléxicos. Es más, cuanto peor era la conexión, peores eran también las habilidades del paciente a la hora de leer o deletrear.

"Las conclusiones de esta investigación son muy interesantes porque desde hace décadas se pensaba que las personas con dislexia no podían construir bien esas representaciones. En cambio, este trabajo señala que lo que ocurre es que las estructuras encargadas de la codificación de las representaciones fonológicas no se comunican bien o lo hacen de una forma más débil con las estructuras encargadas de acceder a ellas o manipularlas. Era una hipótesis que ya se había señalado, pero que era muy difícil de probar a nivel conductual. Las pruebas de imagen han permitido ahora ver lo que sucede en el cerebro", apunta Marie Lallier, investigadora especialista en ciencias cognitivas del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje (BCBL).

Con todo, esta experta recuerda que antes de sacar conclusiones definitivas sobre el tema es necesario "replicar estos resultados" y ver si la misma desconexión cerebral ocurre también en el caso de los niños. "Esto es importante porque muchos adultos acaban desarrollando estrategias de compensación que podrían haber influido en los resultados", subraya.

Es una línea importante de investigación, pero no la única, añade Lallier, quien recuerda que "la dislexia es un trastorno muy heterogéneo" y con muchas aristas aún por descubrir. "Por ejemplo se está estudiando mucho también la hipótesis de que en algunos casos existe un problema visual", apunta.

Por su parte Carlos Casas, vocal del comité de Neuropediatría de la Sociedad Española de Neurología (SEN), recuerda que, aunque el "artículo es muy interesante", sus conclusiones no tendrán de momento "ninguna repercusión a nivel clínico".

"De momento, el diagnóstico del problema sigue siendo funcional, con pruebas neuropsicológicas. En un futuro, quizá se encuentre un marcador biológico, una prueba que como sugiere este estudio, permita detectar el problema con mayor exactitud, pero no será algo a corto plazo", concluye.


Un problema local

La dislexia no es igual para un inglés que para un español. El trastorno y, sobre todo, sus implicaciones varían en función del idioma que se maneje. Porque el lenguaje y su representación influyen directamente en las habilidades condicionadas por la dislexia. El castellano, como el euskera y el alemán, son idiomastransparentes; en ellos los grafemas se corresponden con un único fonema (la -a escrita siempre se pronuncia igual). En cambio, el inglés, el francés y, sobre todo, el danés son idiomas opacos, en los que las letras no siempre se corresponden con el mismo sonido. Esto hace que, por ejemplo, las personas con dislexia en Reino Unido se enfrenten a más trastornos de precisión en la lectura que quienes tienen como lengua materna el castellano. En nuestro país, por contra, son más comunes los problemas con la fluidez. Las disparidades hacen difícil muchas veces la extrapolación de los resultados de las investigaciones y, hasta la fecha, no había muchos trabajos que hubieran analizado a fondo las particularidades de la dislexia en castellano. El proyecto COEDUCA, dirigido por el Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje, pretende cubrir ese hueco y analizar desde una perspectiva multidisciplinar las causas y los procesos de la dislexia en nuestro país. Los investigadores ya han llevado a cabo el análisis de más de 5.000 escolares -teniendo en cuenta entre otras cosas sus habilidades de lectura o memoria además de su perfil genético o su contexto socioeconómico- y se encuentran ahora en fase de procesamiento de datos. Su objetivo es contribuir a una mejor comprensión de los procesos implicados en la adquisición de habilidades como la lectura y proporcionar pautas para mejorar el diagnóstico y la clasificación de las dificutades del lenguaje y el aprendizaje.


lunes, 12 de mayo de 2014

El Don

En una conversación del "Face" sobre dislexia, ley una observación, de una compañera de viaje, en la que decía que le resultaba molesto que calificasen la dislexia como un don. Es posible que haya personas que así lo crean, no obstante, para los que la padecemos, está claro, que no lo es.
Con ello, no digo que sea un defecto, nada más lejos de mi intención, más bien, es una peculiaridad que poseen un tipo de personas. Unas personas, que involuntariamente, se han visto relegadas al olvido en un diseño social pensado para un grupo mayoritario de individuos, que nada tienen que ver con la visión del mundo que los disléxicos poseemos.
En este diseño social, uno no va por ahí gritando a los cuatro vientos que es disléxico. Más bien, se lo calla o lo comenta con la boca pequeña, pues no es algo de lo que se sienta orgulloso. Como he comentado más de una vez, acarrea más inconvenientes que beneficios. Me viene a la cabeza, justo en este momento, una entrevista de trabajo a la que me presenté, allá por el 2001, en una agencia de publicidad, en la que me recalcaban con vehemencia la importancia de "picar texto" con corrección. ("Picar texto" es una expresión que usamos en diseño cuando hay que escribir una gran cantidad de texto.) Yo les comenté, que como norma general evitaba ese tipo de tareas, que era preferible que el cliente enviara sus textos redactados en un documento electrónico. Un word, pdf o algo parecido. El entrevistador, percibiendo mi incomodidad con dicho tema, se empecinó en indagar en ese punto en cuestión, dejando de lado mis otras cualidades, pues no entendía el por qué de mi rechazo a desempeñar esa tarea. En aquel entonces, yo desconocía mi dislexia, pero era perfectamente consiente de lo complicado que me resultaba escribir sin errores. Por ello, en vista del rumbo tomado en la entrevista por mi interlocutor, empecé a sentirme terriblemente incomodo. En un acto de desesperación abrí mi carpeta y empecé a mostrarle algunos de mis diseños, con el fin de hacerle entender que estaba perfectamente cualificado para desempeñar el trabajo que ofrecían. Pero para el entrevistador, eso ya carecía de importancia, si no era un sumiso picador de texto, ya podía hacer ecuaciones cuánticas con los ojos vendados, que él no iba a dar su brazo a torcer. Visto el panorama, recogí mis cosas, de imprevisto, y me marche antes de qué me dieran carpetazo. (Una simple cuestión de orgullo.) Dejando a aquel tipejo, con un palmo de narices y el fastidio de no haberme despachado él primero. 

Sirva de ejemplo lo expuesto: Obtener trabajo siendo disléxico es más complicado que no siéndolo. ¿Si la dislexia fuera un don, no nos sería más fácil encontrar trabajo a los disléxicos que a los que no lo son?… Bien es cierto, que la mala ortografía, no es un problema exclusivo de los disléxicos. Hay muchas personas que no la padecen y que igualmente cometen faltas. La diferencia radica, en que el no-disléxico es capaz de asimilar esa información si se pone en ello y el disléxico no. Por la sencilla razón, de que su cerebro, sea por el motivo que sea, es reacio a asimilar ciertos conceptos que para los supuestamente "normales" son pan comido. El que nace disléxico, muere disléxico. Ésta, se puede disfrazar, tengo entendido que hay didácticas pedagógicas pensadas para ayudar a asimilar esos conceptos conflictivos. Sobre todo para los niños, que son más moldeables. Sin embargo, eso no hará que dejen de ser lo que son: Unas personas con ciertas peculiaridades ajenas al resto de los mortales.

Ilustración ©MarcoASantanaS
No dudes en comunicarme cualquier error que halles en mi escritura. 
Toda contribución a mi cruzada será bien recibida.

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