miércoles, 8 de julio de 2015

"Grandes Genios Anónimos" Por Sara Gómez Barrial

Las asociaciones luchan por conseguir adaptaciones académicas.
Los padres luchan por conseguir que sus hijos no sean marginados ni señalados como niños conflictivos.
La sociedad pide que se sigan las normas establecidas.
Los profesores no saben cómo ayudarles y utilizan la vía fácil catalogándolos como “vagos e inmaduros” y limitándose a decir que “si quieren, pueden”.

Pero, mientras tanto, estas personas acuden a psicólogos, logopedas, pedagogos, neurólogos, realizan pruebas y más pruebas neurológicas y un sinfín de test psicológicos para intentar dar con la solución a su problema.

Ahora bien, ¿cómo se sienten y qué piensan esas personillas?
Pues se sienten humillados, ultrajados y presionados a hacer algo que no pueden. No saben cómo expresar con palabras su mundo interior, no son capaces de transformar las imágenes que ven en palabras escritas, y esto les lleva a llorar, a rebelarse, a pelearse y demás conductas perjudiciales para su persona.
Nadie sabe cómo ayudarles a expresarse ya que, por lo general, todo gira alrededor de las letras y los números, mientras que ellos tienen otra forma de entender la realidad.
Todo esto les lleva a destruir su autoestima, de tal modo que dejan de intentarlo porque hagan lo que hagan, no irá acorde con el sistema establecido.

Y, ¿qué pasa con su creatividad?¿Quedará oculta entre esa maraña de libros y libretas?¿Llegará a saber alguien el potencial tan grande que tienen esas personas?

En solitario crean grandes obras, las cuales quizás permanezcan ocultas durante un tiempo o, quizás, para siempre, por miedo a volver a sentir el fracaso experimentado en su época de estudiantes.
Hoy os propongo enseñar al mundo esa creatividad y que todos se sorprendan de lo ingeniosos que podéis llegar a ser.

Os voy a mostrar lo ingenioso que es Monchi (mi marido) con la madera, y las ganas que ha puesto en ello. Como una gran mayoría de las personas con predominio visual (no me gusta denominarlo dislexia ya que, de esa forma, se infravalora la capacidad intelectual de las personas que lo padecen) aprendió más viendo como la transformaban otras personas y trabajándola “in situ”, que lo que otras personas pueden aprender en los libros. Y, si necesitaba más información, recurría a los libros en los cuales predominaban más las imágenes que las palabras.


Otra de sus aficiones son los coches y las motos clásicas, y lo que más le divierte es restaurarlas. Esta pasión ha sido heredada también por nuestro hijo Raúl, que al igual que su padre aprende viendo y tocando, ya que la genética jugó su papel y el destino quiso que heredara esa manera tan peculiar de aprender, que unas veces es tan buena y otras tan puñetera (aunque yo me siento orgullosa de lo hábil que es desde pequeñín para desarmar y armar los juguetes y ver su mecanismo). Juntos restauraron un Rover inglés, que a continuación os voy a enseñar.

Tal es el entusiasmo que Raúl siente por el mundo del motor que en cuanto tiene la ocasión, desmonta cualquier coche o moto e intenta mejorarlos, unas veces con gran acierto y otras, con menos.
Estudió el módulo de electromecánica para el que requirió un gran esfuerzo, ya que padecía ansiedad al tener que estudiar la teoría de los libros (con la dificultad que a ellos les supone). Pero, cuando iba al taller a realizar las prácticas, con el simple olor a gasolina se le olvidaban todos los contratiempos. Desde que aprendió a hablar decía que iba a ser arreglador y, cuando amplió el vocabulario, cambió esa palabra por “mecánico”. Y, finalmente: ¡Objetivo cumplido!

El dicho: ”Querer es poder” se hizo realidad. De momento, el mundo del motor es tan solo una afición y, quizás, con el tiempo pase a ser su profesión. Eso sí, mientras tanto lo mismo ejerce de camarero que de jardinero, hortelano y, si se tercia, te hace un muro o te monta un módulo de cocina, da igual. Con sus manos y su imaginación transforma, con ilusión, todo lo que cae en sus manos.
El Mercedes y la moto Rieju las restauró él solo, dedicándoles muchas horas y mucho entusiasmo, lo cual es muy importante para conseguir los objetivos deseados.

ROVER INGLES

MOTO RIEJU MRX PRO
MERCEDES 190 2.316


Con esto pretendo animaros a que aportéis vuestras creaciones y que podamos demostrar que la dislexia no es un obstáculo, sino una manera diferente de aprender y evitar que se pierdan esos talentos ocultos por el error de enseñar en una sola dirección, infravalorando otras capacidades intelectuales como son, entre otras:
- Las kineséticas
- Las musicales
- Las deportivas
- Las artísticas

¡ENTRE TODOS PODEMOS LOGRARLO, LA UNIÓN HACE LA FUERZA!